Sven Nykvist. Una vida dedicada a la luz

Sven Nykvist fue uno de los más prestigiosos directores de fotografía del siglo pasado. En sus casi 70 años de profesión, iluminó más de cien películas para maestros como Ingmar Bergman, Roman Polanski o Woody Allen, entre otros, y con su cámara eternizó el rostro de estrellas como Ingrid Bergman, Sean Connery, Mia Farrow o Jack Nickolson.

Sven Nyqvist

Sven, hijo de un matrimonio de misioneros religiosos, nació en 1922 en Moheda, una pequeña localidad Sueca.

En 1941 empezó siendo ayudante de cámara. Cuatro años después, en 1945, ya se había consolidado como uno de los más relevantes directores de fotografía.

En 1953 dio el salto a las películas de alto presupuesto, de la mano de Ingmar Bergman y Alf Solverg, con el rodaje de la película “Noche de Circo”. Nadie se podía imaginar por entonces que sería el principio de una larga relación profesional y de amistad entre Sven e Ingmar.

Su iluminación era realista y sencilla y se le conocía por trabajar de manera extremadamente meticulosa. Desarrolló un estilo de iluminación que perseguía la naturalidad, huyendo siempre de la luz artificial. Incluso le llegaron a llamar “el maestro de la luz” debido a su delicadeza a la hora de iluminar una escena, recreando atmósferas realmente asombrosas.

Ganó dos premios “Oscar” a la mejor fotografía, por sus películas Gritos y susurros (1973 ) y Fanny y Alexander (1982) y fue nominado a la candidatura de mejor película extranjera, por dirigir La insoportable levedad del ser y Oxen, film que también produjo.

Sven Nykvist falleció en 2006 en Estocolmo, dejando como legado un impresionante archivo gráfico de sus obras, que avalan la intensidad y brillantez de su carrera.

En este enlace se encuentra un vídeo homenaje a su persona.